English

We’d like to tell you about a family we’ve come to know in Elías Piña, near the border with Haiti. It’s one of the poorest parts of the Dominican Republic, and it carries the weight of that — real material need, and a strong presence of Voodoo, the religion many people there grew up with. It’s a hard place to live, and a harder place to stay. This family stayed anyway. They’ve spent years there, simply trying to share their faith with the people around them.

For a long time, their home was little more than a shelter.

How they were living

Hacinamiento y precariedad: ropa colgada en estructura de madera con paredes de zinc
Interior de la vivienda anterior: piso de tierra, techo dañado, refrigerador viejo
Cama improvisada en condiciones de hacinamiento extremo
Sala y cocina en la vivienda anterior: sillas desvencijadas y estufa de gas

The shelter where the family was living

It was built from zinc sheets and wooden poles, with a dirt floor and a roof that let the rain through. Sheets and clothing hung from sticks to separate one part of the room from another. The kitchen, the living area, and the place where they slept were all the same small space. There wasn’t much privacy, and there wasn’t a proper bathroom. But it was where they lived, and where they welcomed anyone who came looking for help or a word of encouragement.

What we were able to do together

On May 22, 2026, with the help of friends and brothers and sisters who care about this kind of work, Fundación AYO was able to build this family a proper house — solid walls, a real floor, a roof that holds. We were also able to furnish it: beds with new mattresses, a full bathroom, a kitchen with a refrigerator and a table to eat at, and enough food to get them through the first weeks in their new home.

"Blessed is he who considers the poor; the Lord will deliver him in time of trouble." — Psalm 41:1

Nueva habitación: literas limpias con ventanas en vivienda digna
Segunda habitación con cama nueva y colchón
La familia feliz en su nueva casa
Nueva cocina equipada con mesa y sillas
Cocina completa con nevera y alimentos donados
Nuevo baño completo: inodoro, lavamanos y ducha
Alacena y cocina amueblada con utensilios
Habitación adicional con cama y colchón nuevos

The new home, built and furnished

Today this family has a place to rest, to cook, and to keep doing the work they care about. Elías Piña is still a difficult place, and not much about that has changed overnight. But they have a safe, dignified home now, and that makes a real difference in their daily lives.

We’re grateful to everyone who made this possible. If you’d like to help with work like this, we’d be glad to hear from you — there’s always another family who could use a hand.


Español

Queremos contarles sobre una familia que conocimos en Elías Piña, cerca de la frontera con Haití. Es una de las zonas más pobres de la República Dominicana, y se nota — hay mucha necesidad, y también una fuerte presencia del vudú, que es la religión con la que muchos allí crecieron. Es un lugar difícil para vivir, y más difícil aún para quedarse. Esta familia se quedó de todas formas. Llevan años ahí, sencillamente tratando de compartir su fe con la gente a su alrededor.

Durante mucho tiempo, su casa fue poco más que un refugio.

Así vivían

Hacinamiento y precariedad: ropa colgada en estructura de madera con paredes de zinc
Interior de la vivienda anterior: piso de tierra, techo dañado, refrigerador viejo
Cama improvisada en condiciones de hacinamiento extremo
Sala y cocina en la vivienda anterior: sillas desvencijadas y estufa de gas

Así era la vivienda donde vivía la familia

Estaba hecha de láminas de zinc y palos de madera, con piso de tierra y un techo por donde entraba la lluvia. Sábanas y ropa colgadas de palos separaban una parte del cuarto de la otra. La cocina, la sala y el lugar donde dormían eran todos el mismo espacio pequeño. No había mucha privacidad, ni un baño de verdad. Pero ahí vivían, y ahí recibían a quien llegaba buscando ayuda o una palabra de aliento.

Lo que pudimos hacer juntos

El 22 de mayo de 2026, con la ayuda de amigos y hermanos que se preocupan por este tipo de obra, la Fundación AYO pudo construirle a esta familia una casa de verdad — paredes firmes, un piso de cemento, un techo que no se llueve. También pudimos amueblarla: camas con colchones nuevos, un baño completo, una cocina con nevera y una mesa para comer, y suficiente comida para sus primeras semanas en el nuevo hogar.

"Bienaventurado el que piensa en el pobre; en el día malo lo librará Jehová." — Salmos 41:1

Nueva habitación: literas limpias con ventanas en vivienda digna
Segunda habitación con cama nueva y colchón
La familia feliz en su nueva casa
Nueva cocina equipada con mesa y sillas
Cocina completa con nevera y alimentos donados
Nuevo baño completo: inodoro, lavamanos y ducha
Alacena y cocina amueblada con utensilios
Habitación adicional con cama y colchón nuevos

La nueva casa, construida y amueblada

Hoy esta familia tiene un lugar donde descansar, donde cocinar, y donde seguir haciendo la labor que les importa. Elías Piña sigue siendo un lugar difícil, y eso no cambió de la noche a la mañana. Pero ahora tienen un hogar seguro y digno, y eso hace una diferencia real en su día a día.

Gracias a todos los que hicieron esto posible. Si te gustaría apoyar una labor como esta, nos encantaría saber de ti — siempre hay otra familia que necesita una mano.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Explorar más

130 pares de tenis para los niños de la Meseta / 130 Pairs of Sneakers for the Children of La Meseta

English On May 27, 2026, with the Lord’s help and yours, we handed out 130 pairs of sneakers to the children of the community of La Meseta, in Elías Piña

Jornada médica y desayuno comunitario.

Esta semana (año 2023) realizamos una jornada médica y compartimos un desayuno con los niños que viven a orillas del río, cerca de nuestra iglesia. Esta es una acción que