English

Today we had the joy of handing over a new home to an elderly couple who, for many years, had been living in very hard conditions.

Their old house was barely holding together. The walls were cracked and crumbling, the roof was made of patched zinc sheets that let in the rain, and the rooms were divided only by sheets and pieces of cloth hung from the beams. At their age, after a lifetime of work, this was the home they came back to each night.

How they were living

La casa anterior de la pareja, de paredes agrietadas y techo de zinc remendado
Fachada de la antigua vivienda, con puertas de madera deterioradas
Interior de la casa anterior, con divisiones hechas de tela y techo de zinc
Dormitorio anterior, separado con sábanas colgadas del techo de zinc
Otro dormitorio de la casa anterior, oscuro y deteriorado

The couple’s home before

It is not easy to grow old in a place like this. There was little protection from the weather, little privacy, and little comfort. But they kept going, with the quiet dignity of people who have learned to be grateful for what they have.

Their home today

Today, thanks to your support, they have a real house: solid walls, a roof that holds, a proper bathroom, a kitchen, and a bedroom of their own. A safe and dignified place where they can finally rest.

La pareja de ancianos frente a su nueva casa
La pareja en su nueva cocina
La pareja junto al equipo de la Fundación AYO en la nueva casa
Nueva habitación con cama y piso de cemento pulido
Nuevo baño completo con azulejos, inodoro y lavamanos

The couple in their new home

We give thanks to God, who looks after the elderly and never forgets the poor. And we thank each of you, because it is through your hands that He provided this home. This is what your generosity makes possible.

"Do not cast me away when I am old; do not forsake me when my strength is gone." – Psalm 71:9


Español

Hoy tuvimos la alegría de entregar una nueva casa a una pareja de ancianos que, durante muchos años, vivió en condiciones muy difíciles.

Su casa anterior apenas se sostenía. Las paredes estaban agrietadas y desmoronándose, el techo era de láminas de zinc remendadas por donde entraba la lluvia, y los cuartos estaban divididos solo con sábanas y pedazos de tela colgados de las vigas. A su edad, después de toda una vida de trabajo, este era el hogar al que regresaban cada noche.

Así vivían

La casa anterior de la pareja, de paredes agrietadas y techo de zinc remendado
Fachada de la antigua vivienda, con puertas de madera deterioradas
Interior de la casa anterior, con divisiones hechas de tela y techo de zinc
Dormitorio anterior, separado con sábanas colgadas del techo de zinc
Otro dormitorio de la casa anterior, oscuro y deteriorado

La casa de la pareja antes

No es fácil envejecer en un lugar así. Había poca protección del clima, poca privacidad y poca comodidad. Pero seguían adelante, con la dignidad serena de quienes han aprendido a dar gracias por lo que tienen.

Su hogar hoy

Hoy, gracias a su apoyo, tienen una casa de verdad: paredes firmes, un techo que no se llueve, un baño completo, una cocina y su propia habitación. Un lugar seguro y digno donde por fin pueden descansar.

La pareja de ancianos frente a su nueva casa
La pareja en su nueva cocina
La pareja junto al equipo de la Fundación AYO en la nueva casa
Nueva habitación con cama y piso de cemento pulido
Nuevo baño completo con azulejos, inodoro y lavamanos

La pareja en su nueva casa

Damos gracias a Dios, que cuida de los ancianos y nunca se olvida de los pobres. Y les damos gracias a cada uno de ustedes, porque fue a través de sus manos que Él proveyó este hogar. Esto es lo que su generosidad hace posible.

"No me deseches en el tiempo de la vejez; cuando mi fuerza se acabare, no me desampares." – Salmos 71:9

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Explorar más

130 pares de tenis para los niños de la Meseta / 130 Pairs of Sneakers for the Children of La Meseta

English On May 27, 2026, with the Lord’s help and yours, we handed out 130 pairs of sneakers to the children of the community of La Meseta, in Elías Piña

Jornada médica y desayuno comunitario.

Esta semana (año 2023) realizamos una jornada médica y compartimos un desayuno con los niños que viven a orillas del río, cerca de nuestra iglesia. Esta es una acción que

El comedor de La Meseta / The Dining Hall in La Meseta

English These are the children of the dining hall in La Meseta, a community in Elías Piña, right on the border with Haiti. Yesterday they gathered once again around a